Rory Gallagher - "Calling card" (1976) - Los discos del aislamiento (Día 1)


 ...otros estilos se unen e incluso restan protagonismo a los negroides ancestros que regían hasta el momento la música del autor de "Deuce".

Como muchos ya sabéis, me encuentro confinado en cuarentena y en régimen de aislamiento durante 15 días como sospechoso de poder ser un nuevo contrayente del famoso covid-19. Esto que parecía una broma de "Humor amarillo" se ha convertido en algo de dimensiones mundiales que está dejando tras de sí un montón de problemas de índole sanitaria, social y económica, y lo que te rondaré, me temo.
Por lo cual, ahora sí que tengo tiempo para todo, entre otras cosas para pensar. Pero también para leer, escribir o recuperar discos y escribir sobre ellos.
He pensado, como ejercicio para esta convalecencia, en recuperar un disco que tenga algo olvidado cada día de la cuarentena y escribir sobre él: una especie de disciplina músico-terapéutica con la que hacer recuento de los días de encierro severo (al menos mientras siga sin síntomas y la salud me lo permita).
Y para empezar me ha parecido oportuno escribir sobre uno de mis artistas favoritos de siempre, y sobre el que nunca he escrito en los más de ocho años de vida del blog (no sé por qué, la verdad), el gran Rory Gallagher.

En 1976, Rory no alcanzaba la treintena, pero ya había escrito gran parte de su historia: había dejado impronta de su genio con su rotunda, juvenil y mítica banda sesentera Taste y entró en los setenta pisando fuerte, facturando varios discos consecutivos que se han ganado por méritos propios un lugar preferente en la historia, algunos directos memorables y una bien ganada fama como guitarrista y compositor, grande en lo segundo y uno de los mejores de la historia en lo primero.
Pero la actividad de Gallagher no paraba, y en el año 1976 al que hacía alusión, publicaba el que para un servidor es su mejor álbum, "Calling card".
Para este disco, el irlandés se decanta por entregar las labores de producción al bajista de Deep Purple, Roger Glover, en lugar de producirlo él mismo. Este condicionante es crucial para que "Calling card" suene como suena, es decir, diferente a cualquier otro disco que antes hubiese publicado Rory Gallagher.
Sin llegar a desaparecer la estructura seminal de la música de Gallagher, que es el rock y el blues principalmente, en este catálogo otros estilos se unen e incluso restan protagonismo a los negroides ancestros que regían hasta el momento la música del autor de "Deuce".
Así aparecen ataques al heavy primigenio en la genial "Moonchild", en la que la voz de Gallagher se ve reforzada por riffs acerados y robustos y la guitarra alcanza su cenit en solos endiablados. 
El jazz hace acto de aparición en el tema de título homónimo, aunque se acaricia sutilmente el swing, mientras las guitarras siguen portando blues en su alma y Rory canta mejor que nunca.
También el folk de acústicas se asoma a este cancionero con la bonita balada "I'll admit you're gone".
"Secret agent" es un encendido y fibroso hard-rock de esencia blues, "Country mile" un epiléptico y vertiginoso boogie y "Do you read me" es un blues-rock al más puro estilo setentero, un corte marca de la casa.



La combinación de teclas y guitarras que cierran filas en torno a la voz del autor son la carta de naturaleza de un tema como "Jack Knife beat", mientras el lirismo nostálgico de la guitarra da paso a la briosa y soberbia "Edged in blue", uno de mis temas favoritos del elepé.
Termina el disco con un divertimento titulado "Barley & grape rag" que se escucha tal y como fue concebida en directo desde el salón de los estudios, con un acertado aire bluegrass gracias a las guitarras y la armónica.
Será por ecléctico, o por sorprendente y diferente. O tal vez por la calidad de las canciones, o porqué Rory Gallagher canta mejor que nuca, pero "Calling card" es un disco especial para mi, un disco que me ha encantado recordar y hacer sonar en este encierro del que ya he consumido un día.

Comentarios

  1. Ecléctico, como dices, en él hay blues, funk, pop, jazz, folk, rockabilly, hard rock y boogie-woogie, ¡ahí es nada! En fin, un discazo. Estaremos atentos al resto de discos.

    Mucho ánimo, amigo.

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    1. Creo que es el eclecticismo lo que lo hace especial a mis oídos, aunque hay otros también excelentes.
      Abrazos

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  2. hola witt, excelente entrada... ya escuchándolo, saludos...

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    1. Siempre es una gozada escuchar este disco, y cualquier otro de Rory Gallagher.
      Gracias y un saludo.

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    1. Claro, es que como para no gustar, es comprensible.
      Saludos.

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  5. Genial descripción de la obra creada por un grande, espero que te transmita esa fuerza y todo el ánimo suficiente para sobrellevar estos días.
    Muxus!!

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    1. Vamos a ver como avanzan los días, de momento vamos dando caña al equipo, que no decaiga.
      Muchas gracias.
      Muxus.

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